lunes, 5 de octubre de 2015
Al borde del ataque de nervios
Llamaré a Almodóvar. Porque la verdad no es para menos. Desde que pasaron las elecciones del 27-S esto no se si calificarlo de resacón post-electoral, chiste de mal gusto o directamente un esperpento que ni al gran Valle-Inclán se le hubiese ocurrido. Para la gente que aún no se de que hablo, el domingo 27 de septiembre, en las elecciones al Parlamento catalán, ganaron las elecciones JxSí, aunque solo ganaron en escaños, no en votos. Los votos los ganaron los no independentistas, pero como la LOREG (Ley Orgánica del Régimen Electoral General) es una absoluta burla, pues los votos casi que no sirvieron de nada. Seamos francos, estas elecciones han sido la tontería más grande que ha existido. Se sabía de sobras que iba a ganar la coalición de CDC y ERC, no se a que tanto alboroto y pánico.
Lo que la gente todavía no entiende, o los pececitos grises de despacho institucional no entienden, es que si las cosas se hacen mal, saldrá todo mal. Pero esto ha sido un despropósito tras otro. Ya no se como calificar las actuaciones de la Generalitat, como las de Moncloa. Esto es un absurdo demasiado grande, señores. No creo que esto sea verdad.
Dejando a esos pececitos grises institucionales a parte, hoy he sido testigo de algo... ya no insólito, porque tampoco lo es, almenos en los tiempos que corren, pero si deleznable. Un padre y su hija, que no debería tener más de 5 años, iban paseando por la calle, y la pequeña levaba una camiseta de la selección nacional de baloncesto, con el nombre de Gasol en la espalda. Sin venir a cuento, un hombre, que parecía ser el puto escalafón perdido de la humanidad, porque de verdad se comportó como un auténtico cavernícola, empezó a meterse con el padre porque a la niña le habían puesto esa camiseta. Obviamente el hombre ese debería ser de estos pececitos grises que si suman 1+1 les sale 7, como a Fran Perea. La niña obviamente se echó a llorar, y el padre, empezó a dejar sin argumentos al susodicho ser de las cavernas. Me acerqué a la nena y le di un caramelo que tenía en una caja que acababa de comprar. La pequeña rubia dejo de llorar y se comia el caramelo muy contenta. El padre de la niña es capitán de la Guardia Civil. Es un hombre encantador y muy atento. No entiendo porque ese rechazo, porque esta repudia. Cada cual es libre de llevar lo que quiera, y más si es una simple niñita que ni uso de razón tiene. Me da vergüenza a veces compartir el aire que respiro con según que personajes, pero la vida es así y hay que aguantar. Quisiera que la gente abriese los ojos y se dieran cuenta de que aquellos que dicen ser sus lideres, sus amados lideres están de mierda hasta las puñeteras trancas. Con esto no quiero exculpar a aquellos que nos gobiernan desde Madrid. No hay ni uno que se salve, pero teniendo en cuenta que lo que hacen los de la Plaza de Sant Jaume es lo que más me afecta y más de cerca me toca, pues mis quejas van hacia ellos. Y ya no solo por lo económico.
han creado un clima de crispación entre la sociedad que hay que estar muy ciego para no verlo o para no sentirlo.
Para más INRI, o ya para acabar de hacer de todo esto un esperpento, Mas es imputado por el TSJ de Cataluña por desobediencia, malversación de caudales públicos y delito fiscal. Yo la verdad es que aun no entiendo como puede haber gente todavía que defienda a este señor. No e cabe en la cabeza, como no me cabe en la cabeza que haya gente que diga que en PP no hay corrupción. Esto es digno de un programa de cámara oculta. En cualquier otro país, la persona que ostentase el cargo que ostenta Mas aquí, si se le llegase a imputar de lo que se le imputa aquí al President en funciones, DIMITIRÍA y se retiraría de la política Sólo digo eso. En unos días volveré por este mar, a ver que ha pasado... ;)
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