lunes, 28 de septiembre de 2015

El mar está revuelto...

Veamos quién es el mago que lo vuelve a su status quo. Una expresión latina muy popular últimamente. 28 de septiembre, Día después de las elecciones al PARLAMENTO de Cataluña. Y si, he puesto parlamento en mayúsculas, porque vuelvo a resaltar que en un principio, estas elecciones eran al PARLAMENTO, nada más. Que de estas elecciones se tuviese que derivar algo más, eso es otra historia, pero veamos que es lo que algunos querían, y lo que al final ha derivado. JxSí querían una mayoría absoluta... Pues el tiro os ha salido por la culata. Se han quedado a las puertas de esos 68 escaños. Los que no son santo de mi devoción pero almenos son casi, del sector independentista, los más decentes, es la CUP. Ellos sí le han dado un carácter plebiscitario pleno a estos comicios y ya descartan la investidura de Mas como president y la declaración de independencia ya, solo que, obviamente, esto ya no será lo mismo. ¿De verdad Mas pretendía ser President? no lo entiendo. Llamadme tonta, pero no lo entiendo. A este hombre se le veía el plumero a leguas. ¿Poner a un chaval, que la mayoría de la gente ni sabía quien era, de cabeza de lista, cuando es el número 4 de esa misma lista el que quiere presidir la Generalitat? Mal asunto. A eso se le llama cabeza de turco. ¿Ahora qué? No han sacado los escaños que querían, el otro grupo parlamentario ya descarta la investidura de Mas, ya que no tenían obligación de hacerlo; no se que pretenderán hacer, pero obviamente no creo que nada sensato. Había gente que pasó miedo. Hay gente que pensaba que esto se desmoronaba. Me recuerda esto a la historia Bíblica de la Torre de Babel. Esta torre que los hombres construyeron para estar donde estaba Dios, y que este mismo Dios hizo añicos. Es el quiero y no puedo. Esto suele pasar cuando te dedicas a hacer campaña hablando en apache. Lo que de verdad me sorprendió ayer fueron los resultados del PSC. Todas las encuestas lo ponían como 4 o 5 fuerza política, y son la 3ª, siguiendo a Ciutadans. Parece ser que a Iceta el baile le ha servido de algo. Quizás se lo tome como un ritual de campaña, y el mismísimo Pedro Sánchez le pida una córeo para las generales. Veamos como transcurren los próximos meses, hasta las generales. Seguiré nadando, eso no lo dudéis ;)

viernes, 25 de septiembre de 2015

Recapitulemos...

Si... hace días que no sabías nada de mi... Pero he estado nadando por este mar durante estos días, para poder saber que pasa a mi alrededor. El domingo son las elecciones al Parlamento de Cataluña... Bueno... Se supone... Porque esto en lugar de ser una campaña política normal y corriente se ha convertido en simple "INDEPENDENCIA SI O NO". Que yo sepa hay más temas de los que hablar, que no solo la puñetera independencia. Se volvieron polémicas las declaraciones del Ministro Margallo sobre lo de la nacionalidad española de los habitantes de una Cataluña independiente. A ver.. No se puede quitar la nacionalidad a los españoles de origen, eso esta claro... Pero el hombre tampoco lo razonó tan mal... Si tu te independizas de un país... Te independizas en TODOS los sentidos. Luego sale el cabeza de lista de JXSí, diciendo que no habrán aranceles, que no habrán fronteras y que se seguirá teniendo la nacionalidad española.. ¿Qué clase de independencia es esta? Parece ser que la independencia es para solo unas cuantas cuestiones... Porque vamos, cualquiera que friamente vea las declaraciones y escuche lo que se diga... En cuanto un país se independiza, se independiza, como ya he dicho, en TODOS LOS SENTIDOS. Y hablamos del político, del judicial, del de seguridad, del económico, y del NACIONAL. Eso implica que,a priori, los que no perderán la condición de españoles, serán aquellos que quizás se vayan. A estos les da por montar un circo y les crecen los enanos. Luego tiene que salir Mas hablando en apache... ¿Se puede saber que tipo de campaña es esta? Seriedad por favor, que no estamos en el Club de la Comedia (Aunque muchas veces este país es de chiste). Para los que viven en su mundo gominola, que parece que son todos ellos, quiero aclarar que en esta tierra hay muchos más problemas y más importantes que necesitan que se arreglen YA. Hablo de la gente a la que se desahucia, a los niños que viven bajo el umbral de la pobreza y se las ven y se las desean para poder comer dos o tres veces al día, la gente no llega a fin de mes, los estudiantes universitarios estamos que no podemos más con las subidas de las tasas, El partido de gobierno en Cataluña esta hasta el cuello de corrupción... ¿Y todo esto se tiene que reducir a solo un tema? Yo creo que primero se deberían arreglar los problemas que tiene esta tierra, que son muchos, y luego que hagan lo que quieran. Salen economistas de todas las universidades, políticos europeos, presidentes de otros países, y todos van a lo mismo. UNIDAD. Hay que salir del pozo, hay que arreglar las cosas, porque la cosa no esta como para ir haciendo el apache por la vida, teniendo de cabezas de lista a totales cabezas de turco y escondiendo los problemas que tiene la gente detrás de fantasías que por desgracia mucha gente se cree. Yo no vi el debate de los candidatos que televisaron. No tenía ganas de ponerme enferma. Tema banderas. Estamos en una democracia, ¿o no?. ¿Porque los partidarios de la independencia pueden sacar la estelada sin que pase nada, pero a la que se ve una bandera de España, parece que se haya llevado a cabo una matanza de cachorritos adorables? Aquí hay libertad de expresión, o debería haberla, hay que repetar los puntos de vista de la gente, porque la censura o repudia hacia simbolos que para algunas personas son importantes, es propio de un sistema total y absolutamente dictatorial. Y lo digo tal cual suena. Porque es así, cualquiera que lo vea no cree que esto sea propio de la democracia. Estamos en el siglo XXI. La humanidad y sus pensamientos han evolucionado (o deberían haberlo hecho) para que todos y todas tengan cabida en este mundo.

jueves, 17 de septiembre de 2015

Nadando solo

A veces al pececito le entran ganas de irse de su pedacito de mar. ¿Es triste no? Que alguien quiera a veces un poco de apoyo... Ya dije en mi primera entrada que no pretendía gustar a todo el mundo, creo que esa pretensión la tienen todos aquellos que carecen de personalidad, valores y libertad. Yo no carezco de ninguna de las tres cosas, y quiero seguir sin esta carencia. Quiero seguir sin ser gris. Hoy, en la presentación de una asignatura de la facultad, Estado y Confesiones, la profesora nos ha dicho que uno de los objetivos es conseguir que nos sintamos en una sociedad plural, con libertad filosófica, de pensamiento, religiosa... En esos momentos ha sido cuando he deseado que de verdad sea así. Hablo por mi, pero como me ha dicho una persona muy especial para mí, lo triste es que hay mucha gente en mi situación que no lo dicen. Por miedo. Miedo a ser repudiados, quizás. Mirad, hace dos o tres años, fui el puente de octubre a Madrid. Nunca había estado en la capital y como ahí está el Museo del Prado, pues ¿como una fanática de los museos como yo va a dejar de ir a uno de los mejores museos que existe en el mundo? ¿Cómo pretendían mis padres que me fuese de Madrid sin ver Las Meninas, Las hilanderas, Los borrachos, El caballero con la mano en el pecho, Carlos I a caballo, y muchos otros cuadros que hasta ese día solo podía ver en internet o en libros? Por primera vez tenía las obras maestras de Velázquez, sin duda, junto a Miguel Ángel, mi artista favorito, y si hubiese sido por mi, me hubiese quedado a vivir en ese bello lugar. Me evadí de todo. TODO. Ese mismo día, al lado de la Plaza Mayor, había una tienda de recuerdos con los típicos stands de pulseritas de hilo de colores vivos que llaman la atención de turistas internacionales como nacionales. Yo me fije en una color azul cielo con una pequeña bandera española. Dos franjas rojas y una amarilla. Me la compré. Es más, la llevo puesta ahora mismo en mi mano derecha mientras escribo, y de vez en cuando paro para mirarla. Se que esta pulsera me traerá dolores de cabeza, criticas y malas miradas. Hoy mismo ya me he llevado una, volviendo a casa para comer antes de volver a la facultad. Casualmente, para salir del tren y posteriormente, del metro, me he puesto al lado de un chaval de mi edad que llevaba una camiseta blanca. No hablaría de este chico si no fuese porque su camiseta era la de este año de la manifestación del 11-S. Me siento tan española como catalana, amo tanto a Castilla y León como a Cataluña y no creo que por llevar un símbolo que me si lo llevase alguien oriündo de Bujaraloz, provincia de Zaragoza, sería normal, y se entendería como algo natural. Parece ser que yo merezco un castigo divino por llevarla, porque si las miradas matasen, yo tendría ahora mismo unas malvas preciosas. Yo no hago daño a nadie por llevar esta pulsera, creo que no hago daño a nadie sintiéndome como me siento, creo que merezco la misma consideración que otras personas, pero veo que para según que gente, esto no debe ser así. Tengo suerte de tener unos amigos que me respetan en mis pensamientos, aunque no coincida con ellos. Quizás lo malo de no coincidir sea que no podré desahogarme con ellos y que me digan "Te comprendo". Porque ellos podrán comprenderme en según que cosas, pero en esto, creo que no, que no pueden comprenderme. Aunque parezca mentira, a mi me han hecho el vacío por ser catalana. Me he sabido imponer a ello y he seguido adelante. Esa gente que hace el vacío a la gente por razón de pensamiento político o filosófico, no merece mi atención, ni siquiera un minuto de mi vida. El gran Bertrand Russell, en una entrevista de la BBC, dijo: "El amor es sabio, el odio es tonto. En este mundo que cada vez está más interconectado, tenemos que aprender a tolerarnos unos a otros; tenemos que aprender a aceptar el hecho de que alguien dirá cosas que no nos gustará. Podemos, solo vivir juntos de esta manera. Si vamos a vivir juntos y no a morir juntos, debemos aprender un tipo de caridad y un tipo de tolerancia, que sea absolutamente necesaria para la continuación de la vida humana en este planeta." Por favor. Aprendamos del gran Bertrand Russell. Esta gran intervención se la dedico a todos aquellos que me criticaron en su día, que me critican en este y que me criticarán en el futuro. Por último, aunque ya advierto que soy atea, citaré brevemente a Jesucristo y pondré una cita muy conocida de la Biblia: "No juzguen a los demás y no serán juzgados ustedes. Porque de la misma manera que ustedes juzguen, así serán juzgados, y la misma medida que ustedes usen para los demás, será usada para ustedes. ¿Qué pasa? Ves la pelusa en el ojo de tu hermano, ¿y no te das cuenta del tronco que hay en el tuyo? ¿Y dices a tu hermano: Déjame sacarte esa pelusa del ojo, teniendo tú un tronco en el tuyo? Hipócrita, saca primero el tronco que tienes en tu ojo y así verás mejor para sacar la pelusa del ojo de tu hermano." (Mt 7, 1-5)

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Un año mas

Quizás porque hoy hago un año más, me siento con la responsabilidad de publicar en esta entrada algo que escribí hace un tiempo, y que me gustaría por fin sacar a luz, escueza a quien le escueza... Ahí va. Una duda que me asalta… ¿Por qué tenemos que escondernos? Y ahora diréis… ¿Quiénes os escondéis? Y yo os respondo… Los que pensamos diferente. Soy catalana de nacimiento, me he criado en Cataluña y estoy orgullosa de mis raíces. Y hablo de las dos. Las maternas catalanas, andaluzas y murcianas, y de las paternas, salmantinas. Desde que tengo uso de razón se me ha inculcado una educación basada en los valores de la tolerancia, el respeto y el ayudar al prójimo. Unos valores muy cristianos y bíblicos, que sin embargo, hoy día, parecen obsoletos. Hoy en día, el clima que se vive en CataluNYa, CataluÑa o como lo quieran escribir es de todo menos tolerante ni respetuoso. Los veranos los paso siempre en tierra paterna, Salamanca, donde tengo familia y amigos, y donde disfruto de mi juventud en las fiestas veraniegas de los pueblos. Me siento totalmente ligada tanto a una tierra como a otra, y solo por eso, mucha gente no acaba de comprender, e inherentemente a esa falta de comprensión, repudia la idea de que yo adore ir a lo que muchos de estos irrespetuosos llaman “España”. Que yo sepa vivimos TODOS en ESPAÑA, o eso pone en el DNI. Pero bueno la cosa no empieza aquí. Esta preocupación que me come por dentro empezó a instalarse en mí en el año… 2011, creo. Para ser más exactos, el año que se prohibieron las corridas de toros en Cataluña. Ese año yo cursaba 1º de Bachillerato, y en mi Comunidad Autónoma como parte obligatoria del Bachillerato, se tenía que realizar un trabajo de investigación. Hasta ahí todo bien. Como yo siempre he sido una gran amante de la historia, pero de la buena historia, la que está escrita sin sucedáneos ni a gusto de nadie, decidí que mi trabajo versaría sobre historia. ¿Cuál? No lo sabía. Barajeaba las escuelas pontificias de Salamanca, el Califato de Córdoba, Los Comuneros… Vamos, temas que para muchos sería un “peñazo”, pero para mí estaban repletos de grandes epígrafes para mi trabajo. Comentándoselo a quien yo quería que fuese mi tutor en el trabajo, mi profesor de historia, me propuso algo bastante raro, en el sentido de que a mi no se me había ocurrido y en los tiempos que corrían, no era precisamente un tema que a la gente le gustase tratar. La Tauromaquia en Cataluña. Al llegar a casa y comentárselo a mi padre, le encantó la idea y luego me di cuenta de que en ese tema había historia de sobras con la que disfrutar. En fin, que elegí ese trabajo ignorando lo que se me avecinaba. En cuanto la gente supo de que iba mi trabajo, ni se molestó en preguntarme que iba a poner en el trabajo, o que líneas de investigación estaba siguiendo, simplemente me repudió, me insultó, me humilló de tal manera, que (perdón por la analogía, que quizás es un poco fuerte), solo me hacía falta ir tocando una campanita cual leproso para que la gente se apartase a mi paso. Me tacharon de fascista, de loca, de asesina, insultaron a mis muertos sin saber nada de nada del mundo que yo les iba a abrir. Tal fue el grado de desencanto, que durante un mes y medio no pude tocar el trabajo porque de mí solo salían ganas de llorar. Nada más. Llorar y hundirme en el asco que llegué a sentir por mí misma. Mi padre hasta llegó a reunirse con mi tutor del trabajo porque la situación se salía de madre. Mis llegadas a casa parecían ser temidas por mis padres, sobretodo por las malas caras, los llantos o simplemente, porque no hablaba en toda la tarde y me encerraba en mi cuarto a hacer los deberes o simplemente a escuchar música, a evadirme de todo. Mi trabajo versaba única y exclusivamente de historia, y aun así la gente no comprendía, seguía demonizándome de tal manera, que al final, en lugar de hundirme, sus comentarios no hicieron más que alzarme sobre ellos y darme ganas de seguir. Llegó el día de imprimir el trabajo, y me acordaré toda la vida. En cuanto salimos de la copistería, con los dos trabajos (uno era para mí, el otro para mi tutor) y mi padre y yo nos subimos al coche, fue tal el alivio que sentía que no pude hacer más que llorar. “Ya está papa, por fin se ha terminado esta pesadilla”. Eso fue lo que le dije. Al día siguiente se entregaba el trabajo al profesor. Hice acopio de todas las fuerzas que me quedaban, y entrando en el colegio trabajo en mano, subí las escaleras que iban a dar a la sala de profesores, donde allí me esperaban mis compañeros de grupo. Sólo hablé con Christian, gran muchacho y de las pocas personas que me comprendió y me apoyó en el trabajo. Los demás compañeros de promoción me miraban con el ceño fruncido. Se pensaban que me iba a rajar, pero no. Con mi pluma estilográfica, firmé mi trabajo, y ante la mirada de los profesores y de mis demás compañeros, le entregué el trabajo a Joan. “Porque quien me toca demasiado los cojones, se acaba arrepintiendo”. Desde ese día dije que nunca más me iba a esconder, pero parece ser que no queda más remedio. Parece ser que para ser buen catalán tienes que ser de CDC, ERC, o cualquier banda camuflada en siglas políticas, ser del Barça, bailar sardanas, hacer castells, odiar los toros y ser independentista. En cuanto falla alguno o algunos de los factores de la ecuación, estás jodido. Y yo debo estar jodida de verdad porque de los factores de la ecuación solo cumplo en lo futbolístico. Culé soy hasta la médula, pero no me pidas que el 11-S vaya a hacer bulto en las manis pq no pienso poner un pie. Si lo hiciese acababa mal con la gente. Lo se pq me conozco. Esta corriente independentista que asola desde Roses a Amposta, pasando por Berga y haciendo autoestop en Tarragona, lo único que hace es separar famílias. En una reunión familiar, hay veces que se tiene que cambiar de tema de conversación porque la mitad de la mesa piensa A y la otra mitad Z. Artur Mas y su Família Telerín han conseguido que me sienta extranjera en mi propia tierra, que a los que pensamos diferentes se nos mire mal, se nos insulte y se nos tache de cosas que no somos. ¿Es que acaso tenemos que escondernos? ¿Es que vamos a tener que hacer como los topos? ¿Meternos bajo tierra e ir sacando la cabeza poco a poco, las veces que la sociedad deje de mirar, para poder coger un poquito de aire y proseguir con nuestro cautiverio? La cosa no da señales de que tenga que cambiar. ¿Sabéis que más ha conseguido Mas & Co.? Que la sociedad catalana vuelva a la Edad Media. Y os preguntaréis, ¿A la Edad Media?... Sí, a la Edad Media. Esa época en la que un grupo como eran los cristianos medievales (totalmente analfabetos, incapaces de unir dos conceptos y que se creían cualquier estupidez que se les decía, y que vivían engañados, con los ojos vendados defendiendo a capa y espada algo que ni ellos mismos lograban entender, solo porque seguramente su patrón, señor feudal o el cura de su parroquia así lo pedían, en nombre del Altísimo), llegaban al barrio judío y atacaban o verbal o físicamente a las personas que allí vivían. Los famosos pogromos a los judíos. Algunos serían usureros, no lo niego, pero los cristianos medievales caían en lo mismo que los independentistas de hoy en día. En la falacia de la generalización indebida. No todos los antinacionalistas somos unos fachas de mierda. Algunos si querrán cantar las canciones de Falange y salir el día 18 de julio con una camisa azul y una boina de color rojo, brazo derecho en alto, pero los demás creemos que es muchísimo mejor estar unidos. Aunque yo lo tengo muy claro. Dice la primera estrofa de “Els Segadors”, que Cataluña “tornará a ser rica i plena. Endarrere aquesta gent, tan ufana i tan superba”. Si antes se referían a los españoles, podríamos hacer una transposición a la actualidad. Y yo creo y mucha gente me apoyará, que Catalunya tornará a ser rica i plena. Sí, pero cuando la ufanidad y soberbia de los que nos gobiernan caiga y se marchen del poder. Y eso solo lo podemos conseguir nosotros, los topos que nos escondemos bajo tierra.

martes, 15 de septiembre de 2015

Empecemos a nadar...

Vaya día el de hoy... como buen pececito de colores que soy, voy nadando por mi mundo, explorando y aprendiendo. y, últimamente... Perdiendo la fe en la humanidad. Ayer en la tele daban una entrevista a Josep Borrell. Si antes pensaba que este hombre era un sabio.. Para mi ahora es todo un santo. ¿Qué pasa? ¿Se le tiene que vetar en una televisión pública solo porqué piensa diferente que los demás? Me parece digno de Dictadura. No creo que en un estado democrático se tenga que hacer lo que la televisión pública catalana ha hecho con Borrell. Estamos hablando de un Ex Ministro y el Ex Presidente del Parlamento Europeo. No estamos hablando de un cualquiera que se ha ganado la vida vendiendo peladillas (oficio igualmente noble). ¿Qué decir de Don Josep? Brillante. Igualmente brillante como sincero, directo. Y aún habrá gente que se crea las imbecilidades de según que pececitos grises que pasan el día en los despachos de la Plaça de Sant Jaume de Barcelona. ¿Habéis visto alguna vez algún capitulo de la serie de "My Little Pony"? Todo rosa, arcoíris por doquier, los caballitos felices y contentos. Eso s lo que esos pececitos grises quieren vender al resto de pececitos grises. Y algunos se lo creen. Ni las ovejas son tan dóciles, y yo he pasado todos los veranos de mi vida con ovejas de verdad, por lo que sé de lo que hablo. No creo que el Ex Presidente del Parlamento Europeo mienta sobre todo lo que los pececitos grises de despacho institucional quieren hacer, pero saben que no pueden. Se debe hacer política para todos, no solo para unos pocos. Se debe respetar la ley, y si no te gustan, tan fácil lo tienes como presentar un recurso. No soy un pececito experto en Ciencias Políticas, pero hasta yo entiendo que los escaños no te dan legitimidad para hacer lo que te salga de la punta de la "ALETA". Para recordar a aquellos de donde procede la SOBERANÍA NACIONAL en la sociedad, voy a hacer un poco de memoria histórica, y nos remontaremos primero a la Inglaterra del XVII y posteriormente a la Europa del XVIII. Mientras en el continente europeo se libraban batallas franco-españolas, y el imperio español empezaba sutilmente a decaer junto con la figura de Carlos II "El Hechizado", en Inglaterra se llevaba a cabo algo hasta entonces impensable. Cortaron la cabeza de su rey, y el trono del que en un futuro sería el mayor imperio de la Edad Moderna y Contemporánea, quedaba vacante. Guillermo de Orange y su esposa, María Estuardo, aceptaron la proposición de ser reyes de Inglaterra y en 1689 se firma la famosísima BILL OF RIGHTS, base fundamental del constitucionalismo británico. En ese momento los ingleses de a pie tenían una serie de derechos que John Locke reflejaba a la perfección en sus "Tratados sobre el gobierno civil". EL PARLAMENTO era quien "remenava les cireres" como diríamos en Catalunya, y el Parlamento era elegido por un pueblo, aunque analfabeto en casi toda su extensión, ansioso de cambios. Posteriormente, en el siglo XVIII y XIX, ya todos recordamos perfectamente el Antiguo Régimen, las monarquías absolutistas y la carencia de derechos de las personas. El estallido de la Revolución Francesa de 1789 fue un antes y un después en lo que a derechos de las personas se entendía ( siempre hablando claro, en el contexto del continente, ya que en Inglaterra llevaban mucho tiempo con una base consitucional instaurada en su mecanismo institucional). Los que antes eran considerados como súbditos, pasaban a ser CIUDADANOS, y la Europa continental empezó a avanzar hacia la modernidad en ese sentido a todo gas (Aunque siempre quedarán los ejemplos de aquellos que por motivos varios, siempre se suelen quedar a la cola, como nuestro país). y ahora os preguntaréis ¿A que puñetas viene este peñazo de historia? Pues para recordar a la gente que en unas elecciones (sobretodo unas de carácter PLEBISCITARIO) la máxima es "1 persona, 1 voto". Eso es lo que le da legitimidad al Parlamento. La voluntad del pueblo, sea el resultado que sea. No se puede pretender llevar a cabo unas elecciones si lo único que vas a usar para seguir con tu plan son los escaños. Los escaños no te dan la legitimidad, EL PUEBLO ES QUIEN DEBE DARTELA CON SUS VOTOS. La legitimidad no es uno de los conceptos que entre en la caja de "Yo me lo guiso, yo me lo como". No debemos dejar que los pececitos grises últimamente tambien llamados JUAN PALOMOS creen una legitimidad falsa y hagan como que no pasa nada y todo está bien, por que por esa regla de tres, yo puedo empezar a destrozar el mobiliario urbano, alegando que tengo derecho a ello. Empecemos a nadar en un poquito de seriedad, de ser un poco consecuentes con lo que hacemos y pretendemos hacer, porque en el caso de que esto salga mal... No veo que el ambiente en este mar gris vaya a ser de calma absoluta.

lunes, 14 de septiembre de 2015

La llegada del pececito de colores

No todo el mundo esperaba la llegada del pececito de colores. El mar gris era un lugar apacible hasta que unos colores vivos y diferentes a los de la media de pececitos llegaron para quedarse. ¿o no?. El pececito de colores no sabía que los otros pececitos grises iban a ser algo ariscos a sus pensamientos. El pececito solo quería tener una vida apacible, sentirse unido a los otros pececitos, pero no quería renunciar a sus colores. No quería ser gris. No quería ser igual a los demás. El pececito sabe que lo que diga o piense, para la mayoría estará mal, será deplorable e incluso le llegarán a tachar de insolente, loco u otras cosas peores. Y aunque el mar fuese gris, como los otros pececitos... Era el mar al fin y al cabo y había sitio para todos, pensaba el pececito de colores. Volvamos a dudar de esta tan normal suposición. Parece ser que no todo el mundo tiene cabida en este mar gris, aunque haya nacido en el mismo mar gris que los demás. Así me siento yo. Como un pez de colores en un mar gris. esta es mi primera entrada del blog. No pretendo agradar a nadie, ni frivolizar sobre lo que pasa en este mar gris, tan solo dejaré rienda suelta a mi lengua, viperina para algunos, que guarda grandes verdades para otros. Bueno.. he dicho que no quiero frivolizar... Pero... ¿Qué es la vida sin frivolización? Pese a quien le pese seguiré escribiendo, seguiré contando mis aventuras como un pececito de colores en un mar gris. Prometo no renunciar nunca a mis colores. Pase lo que pase, siempre seré de colores diferentes a los pececitos grises. ;)