martes, 15 de septiembre de 2015

Empecemos a nadar...

Vaya día el de hoy... como buen pececito de colores que soy, voy nadando por mi mundo, explorando y aprendiendo. y, últimamente... Perdiendo la fe en la humanidad. Ayer en la tele daban una entrevista a Josep Borrell. Si antes pensaba que este hombre era un sabio.. Para mi ahora es todo un santo. ¿Qué pasa? ¿Se le tiene que vetar en una televisión pública solo porqué piensa diferente que los demás? Me parece digno de Dictadura. No creo que en un estado democrático se tenga que hacer lo que la televisión pública catalana ha hecho con Borrell. Estamos hablando de un Ex Ministro y el Ex Presidente del Parlamento Europeo. No estamos hablando de un cualquiera que se ha ganado la vida vendiendo peladillas (oficio igualmente noble). ¿Qué decir de Don Josep? Brillante. Igualmente brillante como sincero, directo. Y aún habrá gente que se crea las imbecilidades de según que pececitos grises que pasan el día en los despachos de la Plaça de Sant Jaume de Barcelona. ¿Habéis visto alguna vez algún capitulo de la serie de "My Little Pony"? Todo rosa, arcoíris por doquier, los caballitos felices y contentos. Eso s lo que esos pececitos grises quieren vender al resto de pececitos grises. Y algunos se lo creen. Ni las ovejas son tan dóciles, y yo he pasado todos los veranos de mi vida con ovejas de verdad, por lo que sé de lo que hablo. No creo que el Ex Presidente del Parlamento Europeo mienta sobre todo lo que los pececitos grises de despacho institucional quieren hacer, pero saben que no pueden. Se debe hacer política para todos, no solo para unos pocos. Se debe respetar la ley, y si no te gustan, tan fácil lo tienes como presentar un recurso. No soy un pececito experto en Ciencias Políticas, pero hasta yo entiendo que los escaños no te dan legitimidad para hacer lo que te salga de la punta de la "ALETA". Para recordar a aquellos de donde procede la SOBERANÍA NACIONAL en la sociedad, voy a hacer un poco de memoria histórica, y nos remontaremos primero a la Inglaterra del XVII y posteriormente a la Europa del XVIII. Mientras en el continente europeo se libraban batallas franco-españolas, y el imperio español empezaba sutilmente a decaer junto con la figura de Carlos II "El Hechizado", en Inglaterra se llevaba a cabo algo hasta entonces impensable. Cortaron la cabeza de su rey, y el trono del que en un futuro sería el mayor imperio de la Edad Moderna y Contemporánea, quedaba vacante. Guillermo de Orange y su esposa, María Estuardo, aceptaron la proposición de ser reyes de Inglaterra y en 1689 se firma la famosísima BILL OF RIGHTS, base fundamental del constitucionalismo británico. En ese momento los ingleses de a pie tenían una serie de derechos que John Locke reflejaba a la perfección en sus "Tratados sobre el gobierno civil". EL PARLAMENTO era quien "remenava les cireres" como diríamos en Catalunya, y el Parlamento era elegido por un pueblo, aunque analfabeto en casi toda su extensión, ansioso de cambios. Posteriormente, en el siglo XVIII y XIX, ya todos recordamos perfectamente el Antiguo Régimen, las monarquías absolutistas y la carencia de derechos de las personas. El estallido de la Revolución Francesa de 1789 fue un antes y un después en lo que a derechos de las personas se entendía ( siempre hablando claro, en el contexto del continente, ya que en Inglaterra llevaban mucho tiempo con una base consitucional instaurada en su mecanismo institucional). Los que antes eran considerados como súbditos, pasaban a ser CIUDADANOS, y la Europa continental empezó a avanzar hacia la modernidad en ese sentido a todo gas (Aunque siempre quedarán los ejemplos de aquellos que por motivos varios, siempre se suelen quedar a la cola, como nuestro país). y ahora os preguntaréis ¿A que puñetas viene este peñazo de historia? Pues para recordar a la gente que en unas elecciones (sobretodo unas de carácter PLEBISCITARIO) la máxima es "1 persona, 1 voto". Eso es lo que le da legitimidad al Parlamento. La voluntad del pueblo, sea el resultado que sea. No se puede pretender llevar a cabo unas elecciones si lo único que vas a usar para seguir con tu plan son los escaños. Los escaños no te dan la legitimidad, EL PUEBLO ES QUIEN DEBE DARTELA CON SUS VOTOS. La legitimidad no es uno de los conceptos que entre en la caja de "Yo me lo guiso, yo me lo como". No debemos dejar que los pececitos grises últimamente tambien llamados JUAN PALOMOS creen una legitimidad falsa y hagan como que no pasa nada y todo está bien, por que por esa regla de tres, yo puedo empezar a destrozar el mobiliario urbano, alegando que tengo derecho a ello. Empecemos a nadar en un poquito de seriedad, de ser un poco consecuentes con lo que hacemos y pretendemos hacer, porque en el caso de que esto salga mal... No veo que el ambiente en este mar gris vaya a ser de calma absoluta.

1 comentario:

  1. Bravo Ana! Así se habla y así se nada.
    Pero sobre todo vivan tus "ALETAS"

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