lunes, 14 de septiembre de 2015

La llegada del pececito de colores

No todo el mundo esperaba la llegada del pececito de colores. El mar gris era un lugar apacible hasta que unos colores vivos y diferentes a los de la media de pececitos llegaron para quedarse. ¿o no?. El pececito de colores no sabía que los otros pececitos grises iban a ser algo ariscos a sus pensamientos. El pececito solo quería tener una vida apacible, sentirse unido a los otros pececitos, pero no quería renunciar a sus colores. No quería ser gris. No quería ser igual a los demás. El pececito sabe que lo que diga o piense, para la mayoría estará mal, será deplorable e incluso le llegarán a tachar de insolente, loco u otras cosas peores. Y aunque el mar fuese gris, como los otros pececitos... Era el mar al fin y al cabo y había sitio para todos, pensaba el pececito de colores. Volvamos a dudar de esta tan normal suposición. Parece ser que no todo el mundo tiene cabida en este mar gris, aunque haya nacido en el mismo mar gris que los demás. Así me siento yo. Como un pez de colores en un mar gris. esta es mi primera entrada del blog. No pretendo agradar a nadie, ni frivolizar sobre lo que pasa en este mar gris, tan solo dejaré rienda suelta a mi lengua, viperina para algunos, que guarda grandes verdades para otros. Bueno.. he dicho que no quiero frivolizar... Pero... ¿Qué es la vida sin frivolización? Pese a quien le pese seguiré escribiendo, seguiré contando mis aventuras como un pececito de colores en un mar gris. Prometo no renunciar nunca a mis colores. Pase lo que pase, siempre seré de colores diferentes a los pececitos grises. ;)

No hay comentarios:

Publicar un comentario